Os comunico que el día 29 de marzo todas las trabajadoras y trabajadores estamos convocados por los sindicatos a una huelga general. Muchas entidades sociales le dan soporte. También el alumnado está convocado a la huelga por las organizaciones sindicales de estudiantes. Se trata de una medida con la que manifestamos que estamos en contra de la reforma laboral decretada por el gobierno central y de los recortes que el gobierno valenciano ha realizado en los servicios públicos y en los salarios de los empleados públicos.
He analizado y me preocupa la situación laboral y política actual y, en consecuencia con la convocatoria, haré huelga el día 29. Se trata de una medida con la que manifiesto que estoy en contra de la reforma laboral decretada por el gobierno central y en contra de los recortes.
Haré huelga porque estoy convencido de que con los cambios radicales que la reforma laboral producirá en la contratación, la regulación de la jornada, las retribuciones y el despido de las personas asalariadas se producirán serios perjuicios en la calidad de vida de la mayoría y un empobrecimiento general de la sociedad que, inevitablemente, tendrá efectos muy negativos sobre los servicios públicos. Esta reforma nos afecta a todas y a todos.
Haré huelga porque estoy convencido de que con los cambios radicales que la reforma laboral producirá en la contratación, la regulación de la jornada, las retribuciones y el despido de las personas asalariadas se producirán serios perjuicios en la calidad de vida de la mayoría y un empobrecimiento general de la sociedad que, inevitablemente, tendrá efectos muy negativos sobre los servicios públicos. Esta reforma nos afecta a todas y a todos.
Lo que de momento se conseguirá con la reforma laboral es que sea más fácil y más barato despedir a quien ahora trabaja, tal y como ha reconocido el propio presidente del gobierno, que prevé que el paro aumentará el primer año de la reforma en 600.000 personas. A la larga, cuando se cree ocupación (si la economía mundial y, especialmente, la europea mejoran), lo que habrá ocurrido es que habrá desaparecido la protección laboral actual y la mayoría deberá trabajar con una mayor precariedad e inseguridad, con la jornada desregulada y sus salarios reducidos, y a merced de lo que dispongan los empresarios, entre otras cosas porque la capacidad de negociación de los sindicatos con la patronal habrá quedado muy debilitada. En definitiva, la mayoría de los trabajadores y trabajadoras tendrán peores condiciones laborales, especialmente los más jóvenes, cuando la riqueza del estado sea mayor que en el pasado.
Entiendo que con la huelga del día 29, el alumnado, las familias y el profesorado pueden renovar la unidad de acción contra los recortes que ha caracterizado hasta ahora a la comunidad educativa de muchos centros, en un ejercicio de solidaridad mutua que nos hará más fuertes como sociedad civil.
María, Lucía y Saray.
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